Para despedirme compre la cuerda que me faltaba y ya se me olvido como ocuparla. 360 horas sin usarla pasan la cuenta… pero de todos modos no fue necesario extrañarla…
nunca hiso falta… “rasgueando meses sin una cuerda volábamos”
360 horas de amor y una canción desesperada no pasan la cuenta cuando solo falta una cuerda para ser feliz.
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